miércoles, 21 de noviembre de 2007

¿A qué edad tener novio?


Entrevista a Daniel P. Rota (38), casado, tres hijas. Médico siquiatra y especialista en medicina infanto-juvenil. Director de un centro cristiano de adolescentes por 20 años. Consejero especializado en problemas matrimoniales. Conferencista asociado de Desarrollo Cristiano.

¿Cuáles son los daños que esas personas se hacen a sí mismas y ocasionan a otros?

En primer lugar, hay daño hacia la otra persona; entusiasman e ilusionan a una persona. Muchas veces pueden dañar los sentimientos de una manera ingenua. La otra persona inicia esa relación pensando que es querida y correspondida por el otro y después todo se termina. Puede haber un daño emocional grande e inclusive un daño espiritual, un enfriamiento espiritual o un cuestionamiento hacia Dios, de por qué pasan estas cosas. Por otro lado, hay un daño al «prestigio» de la otra persona, ya que un nuevo novio o novia debe muchas veces luchar con los recuerdos y celos hacia romances anteriores. Pero hay un daño grande que se hace la persona misma. Es el daño de ejercitarse en relaciones sentimentales que están malformadas en su esencia. Esto le traerá consecuencias en el futuro cuando quiera una vida correctamente orientada.


¿Cuáles son los peligros de comenzar un noviazgo demasiado joven?

En esto veo tres peligros:
Por un lado está el de los noviazgos prolongados, los que generalmente terminan con mucha tentación en la búsqueda de la intimidad sexual y el serio peligro de pecar fornicando. Esto es muy serio y mucho más común de lo que parece en realidad.
Por otro lado está el peligro del aislamiento. Cuando una pareja comienza un noviazgo demasiado joven, los dos terminan aislados del resto y no aprovechan de otras áreas de su vida de adolescentes por atender su noviazgo. Pierden relación grupal y la oportunidad de hacer otras cosas que no podrán realizar nunca más en la vida.

El tercer peligro es que se casen demasiado jóvenes, cuando todavía no han terminado el tiempo de formación. Como anticipan su relación en pareja se exponen a concretar su matrimonio sin haber terminado antes de orientarse sobre varias cosas de la vida. Por ejemplo, en muchos el afán de casarse de una vez por todas los hace subestimar una formación académica, profesional. Cuando se es adolescente, como dije al principio, los elementos de juicio son mucho más superficiales.

2 comentarios:

Doctor de sitas dijo...

hola, espero que me agreges a tu blog, mi email es doctordesitas@hotmail.com

susana garcia vasquez dijo...

me encanta su forma de decir las cosas es verdad si alguien me hubiera orientado de esta manera y hubiese leido esto no hubiera fracasado tan joven gracias.